domingo, 1 de abril de 2012

Las Malvinas

Reivindicando los derechos sobre las islas y valorando a los héroes de la gesta, el payador considera que la Argentina, además de recuperar las Malvinas, debe priorizar la guerra contra el hambre.



Yo no sé por qué demonios,
luces malas, yuyos güenos,
me meto a coplear sobre algo
ques quilombo verdadero.

El país ta dividido,
como todo el mundo entero,
entre ricos que la gozan,
clase media que no mira
más allá de su locura
de consumo y vanidá
(porque sueñan con ser ricos
pero el sueldo no les da),
y pobres como este tipo
que versea y lo hace gratis
aunque la plata no da.

Yo soy pobre y me la aguanto,
no robo para morfar,
raspo la olla cada noche
y con mis críos me siento
en la mañana a matiar.

Mate dulce toma el pobre
pa remplazar la comida
pan y tortas, bendecidas
por la ronda familiar.

Y hablando de pobrerío,
pobres jueron los muchachos
que mandaron a Malvinas
los milicos disgraciaos.
Hablo con conocimiento:
soy clase 62…
Estábamos preparaos
pa calzar los borceguíes,
el fusil, la metralleta
y salir a matar gringos,
bien pagaos y comidos,
en lo más sur del planeta.

Nuestra causa de Malvinas,
nuestra tierra, sus derechos,
siempre serán una deuda
pal corazón argentino,
por eso es muy delicado
decir que jue solamente
una farsa e los milicos,
una estrategia nefasta
pa salvar la ditadura,
meterse a pelear sin armas,
ni apoyo internacional
y poca capacidá.

Pero tampoco se puede
decir que el 82
sea el año más glorioso
pal argentino patriota,
porque los gringos mentaos,
con apoyo de leones,
nos dejaron en pelotas.

Que hay que ser bastante ingenuo
pa imaginar que le pueden
ganar batalla en el mar
a los piratas del mundo
aliaos contra nosotros,
unos cuantos argentinos
puro corazón y güevo.

Pero eso ya lo sabemos,
hoy en día no se gana
ninguna sola batalla
si no se tienen las armas,
la estrategia y la esperanza.

He conocío escombatientes,
hombres tremendos que jueron
a defender nuestra tierra
y volvieron hechos mierda.

Ni hablar los que perecieron
en el frío insoportable,
los que se pulverizaron
en el viento más horrible
que se devora tus alas,
levanta en vilo tu esjuerzo
y todo lo que soñabas
se pierde en el mesmo infierno.

Mi memoria emocionada
pa todos aquellos hombres
que dieron su vida allí
y pa los que rigresaron
a contar lo que vivieron
y poco se los rispeta
como si jueran escoria
y en realidá son los héroes
de esta gesta tan patriota
como ansí contraditoria.

Pienso que cada argentino
en vez de peliar padentro
por lo que nos falta ajuera
debe ponerse a pensar
si tiene goyete estar
discutiendo si Malvinas,
si Falcklands o si algo más.
Y laburar pa que no haya
en nuestra patria querida
un solo pobre real.

Esa es la prioridá
que plantea el payador:
mejor conquista que nada
es ganarle la partida
al hambre juna y gran perra.

Y dispués, cuando toditos
estemos rebién comidos
vamos volando bajito
nos metemo a las Malvinas
los sacamos a los gringos
y llenamos nuestras islas
completas con argentinos.



Abril de 2012